Plantas psicoactivas que te puedes encontrar en cualquier rincón de Madrid / by rocio pina

Exceptuando la heroína, la península Ibérica ha sido tradicionalmente el puerto de entrada a Europa de todas las drogas de importación extracomunitaria. Si tenemos en cuenta que se trata de sustancias controladas o ilegales este esfuerzo logístico solo puede justificarse con un consumidor fiel que equilibra la balanza de oferta y demanda, y no tiene reparo en abonar los costes derivados de una producción y red de distribución clandestinas. 

Estas limitaciones, unidas a otro factor determinante como es la moda y sus patrones cíclicos –de ahí la resurrección de la heroína desde sus cenizas ochenteras--, delimitan un mercado muy restringido al que solo acceden los best-sellers del mundo enteógeno con la marihuana y derivados, cocaína y extasis en el top 3. Pero ni están todos los que son, ni son todos los que están. Al margen del mercado mainstream, bien por desconocimiento, pérdida de popularidad o por la dureza de sus efectos, existe un buen número de especies botánicas psicoactivas de segunda división integradas en el paisaje rural y urbano. Están en el parque y el solar de al lado de tu casa, en la floristería de tu barrio, en la cuneta de la autovía... mostrándote indiferencia recíproca.